Redactora: María Cobo Albusac
Se acaba de celebrar, como cada 26 de septiembre, el Día Europeo de las Lenguas, una jornada impulsada por el Consejo de Europa y la Comisión Europea para promover el aprendizaje de idiomas y la diversidad lingüística y cultural. Una jornada que nos recuerda que aprender una lengua es mucho más que aprender vocabulario y gramática: es adquirir herramientas para desenvolverse, relacionarse y participar en la sociedad.
Cuando se llega a un país nuevo, el idioma puede convertirse en una de las primeras barreras. Muchas mujeres afganas necesitan aprenderlo prácticamente desde cero mientras tienen que afrontar situaciones cotidianas que exigen manejarlo con soltura: desde realizar tareas administrativas o buscar un empleo a llevar a sus hijos al colegio, acudir al médico o entender un documento. Para ellas, ese aprendizaje forma parte, además, de un proceso más largo y complejo: el de reconstruir su vida lejos de su país de origen.
Aprender un idioma no sucede de un día para otro. Requiere tiempo, constancia y, sobre todo, un entorno que permita practicarlo sin miedo a equivocarse. A las dificultades propias del aprendizaje se suman, en estos casos, otros factores como las diferencias culturales, la situación personal y familiar, la incertidumbre o las circunstancias que han acompañado a cada persona hasta llegar a España.
Por todo ello, en este día queremos subrayar la importancia de la labor que venimos desarrollando desde Netwomening para ofrecer a las mujeres de la red Nwm y a sus familias la posibilidad de continuar aprendiendo español mediante clases presenciales y online. Una formación que puede contribuir a reforzar su autonomía, facilitar su integración y ampliar sus oportunidades de acceso al mercado laboral.
Hablar de aprendizaje lingüístico también es hablar de oportunidades. Y, en el caso de las mujeres afganas, no podemos olvidar el contexto del que muchas proceden. El apartheid de género impuesto por los talibanes ha limitado gravemente el acceso de las mujeres y de las niñas a la educación y al empleo.
El Día Europeo de las Lenguas debería servirnos también para recordar esto: una lengua puede ser mucho más que un instrumento de comunicación. Puede ser una puerta hacia la independencia, la educación, el empleo y la participación en la sociedad.
Aprender una lengua no borra la historia de quien llega.
Le permite empezar a escribir la siguiente.




