Como cada año, la llegada del 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) nos invita a reflexionar sobre los logros alcanzados y los desafíos que todavía persisten en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres. Para Netwomening, esta fecha es también el escenario de un encuentro que ya se ha vuelto tradicional: nuestra visita anual con los representantes de Alnylam, patrocinador clave que cumple cuatro años caminando a nuestro lado.
Este evento fue una oportunidad preciosa para poner palabras y rostros a los procesos que desde Netwomening sostenemos día a día. Y es que como bien señalaron desde Alnylam, Netwomening se ha convertido en una organización “compañera de viaje” fundamental para muchas mujeres afganas, ayudando a labrar un camino de solidaridad para aliviar el peso de las mochilas de dolor y desarraigo que traen consigo al llegar a España.
De la crisis a la consolidación
Durante el encuentro, Kath Benites, responsable de la gestión de proyectos en Netwomening, recordó la historia de la creación de Netwomening: lo que nació como una respuesta ante la crisis humanitaria que provocó la caída de Kabul en manos de los talibán tras la retirada de EE.UU. hace seis años, se ha transformado en una estructura sólida, con una gran red de profesionales y humanos de sensibilidad excepcional colaborando por sacar adelante 8 programas de apoyo integral. El impacto de esta red habla por sí solo:
- En 2025, más 160 mujeres afganas se incorporaron a nuestros programas, sumando un total de 472 ahijadas y sus familias que son acompañadas por Netwomening.
- La solidaridad entre las voluntarias también ha crecido exponencialmente: 514 personas componen esta red, dedicada a ofrecer apoyo efectivo para transitar el duelo migratorio.
Esta solidaridad, proveniente principalmente de mujeres, permite que el plan de Acompañamiento en Fase 0 y la Red de Madrinas sigan siendo el corazón de la entidad, garantizando que ninguna mujer se sienta sola al aterrizar en una realidad desconocida.
Cuidar la salud mental: el nuevo programa de psicología
Una de las grandes novedades ha sido la consolidación del Programa de Acompañamiento Psicológico, actualmente coordinado por Ximena Hoffman Villamil. Este departamento nace de la necesidad de cubrir el vacío de atención especializada a mujeres refugiadas tras su salida del sistema oficial de acogida.
Lo que empezó con una psicóloga voluntaria ofreciendo dos horas de atención semanales, es hoy un equipo de tres que ofrece un enfoque con visión de género y sensibilidad a la diversidad cultural, fundamental para acompañar en el proceso de reconstruir identidad y crear bienestar emocional entre mujeres que han dejado todo atrás.
Sahar: un año de aprendizaje y resistencia
El momento más emotivo del encuentro lo protagonizó Sahar Zainab Mousavi, ahijada de Netwomening desde hace un año. A su llegada, Sahar solo hablaba inglés y la incertidumbre del día a día le hacían querer regresar a su país. Hoy, Sahar habla un español fluido y es capaz de compartir con optimismo reflexiones sobre su realidad vital y perspectivas de futuro.
Aunque la situación geopolítica actual tanto de Afganistán (atacada por Pakistán a finales de febrero) como de Irán (donde residen su madre y hermanas) pesan en el día a día, Sahar se mostró empoderada, enfatizando la importancia de tejer una red de apoyo y solidaridad:
«No puedo decir que soy plenamente feliz aún, pero estoy más tranquila. Ahora tengo una casa, un trabajo, amigas gracias a Netwomening y, sobre todo, una perspectiva nueva sobre la violencia que sufren las mujeres. He aprendido que las mujeres no debemos estar solas; tenemos que cuidarnos entre nosotras».
Sahar, que actualmente prepara un cortometraje sobre la vida de su padre en el exilio, dejó un mensaje de esperanza para quienes acaban de llegar: “No estáis solas, podéis encontrar amigas aquí”.




