Netwomening participó en la mesa redonda «La lucha de las mujeres afganas contra el apartheid de género: una responsabilidad colectiva», celebrada en Casa Asia (Madrid) el miércoles 28 de enero en el marco de la iniciativa RAGAA (Raise Against Gender Apartheid in Afghanistan) impulsada por FIBGAR y People Help y abierta a la incorporación de organizaciones de la sociedad civil.
En el encuentro participaron activistas afganas, representantes institucionales y entidades comprometidas con los derechos humanos, y contó con una amplia asistencia de público, dando lugar a un diálogo muy rico, con numerosas intervenciones y aportaciones de gran interés.
El apartheid de género como crimen de lesa humanidad
El acto se abrió con la intervención de Natasha Arnpriester, Senior Legal Counsel de Open Society Foundations, quien alertó sobre la urgencia de que la comunidad internacional reconozca el apartheid de género como un crimen de lesa humanidad. También instó a que se asuma una responsabilidad colectiva para garantizar justicia y protección a las mujeres afganas.
Durante la conversación, Khadija Amin, periodista y presidenta de Esperanza de Libertad y miembro de Netwomening, y las demás ponentes ahondaron en la situación de las mujeres y niñas bajo el régimen talibán. Recordaron que se les impide acceder a la educación y al empleo, su exclusión de la vida pública hasta prohibirles hablar y la negación sistemática de sus derechos fundamentales. Todas ellas coincidieron en señalar que estas prácticas configuran un sistema de dominación estructural que debe ser reconocido internacionalmente como apartheid de género.

Khadija Amin subrayó que estos crímenes están forzando a muchas mujeres a salir de Afganistán y alertó sobre la grave situación de las afganas en el exilio, especialmente en Irán y Pakistán, donde no se les reconocen derechos y afrontan riesgo de devolución y grandes dificultades para acceder a visados. En este contexto, una mujer afgana del público compartió que, tras una denegación inicial, solo pudo venir a España acudiendo a la vía judicial, con el apoyo de Esperanza de Libertad y Netwomening, poniendo de relieve las barreras legales que enfrentan muchas mujeres afganas.
Batol Gholami, fundadora de AYLA (Asamblea de Jóvenes Líderes de Afganistán) y representante de la Asociación de Mujeres Afganas en España (AMAE), puso el acento en la importancia del liderazgo, la formación y el trabajo en red de las mujeres afganas organizadas en el exilio. Y Alessia Schiavon, directora de FIBGAR y coordinadora de la iniciativa RAGAA (Raise Against Gender Apartheid in Afghanistan), abordó la dimensión jurídica y estratégica del reconocimiento del apartheid de género como crimen de lesa humanidad y la necesidad de respuestas internacionales frente a las graves violaciones de derechos.
El encuentro contó igualmente con la participación de Ana María Alonso Giganto, la Embajadora de Política Exterior Feminista, quien destacó el compromiso de España con la defensa de los derechos de las mujeres y la necesidad de situar la igualdad de género en el centro de la acción exterior.
Un momento clave
La celebración de este debate coincide con el proceso que se está llevando a cabo en Naciones Unidas para la elaboración de un tratado sobre crímenes de lesa humanidad, en el que España participa activamente apoyando la incorporación de una perspectiva de género.
Netwomening reafirma así su compromiso con la igualdad de género, la justicia internacional y la defensa de los derechos humanos, apoyando iniciativas que amplifican las voces de las mujeres y niñas afganas, intensamente perseguidas desde que los talibanes recuperaron el poder en Afganistán en agosto de 2021.



